Sunday, January 22, 2012

CAPRIZZIO GIGLICO (i)


Xonchigo la cousa cambia. Oh! Motte con wesillo! ¡Sopa de mote! ¡Monte da Venus! Para qué sonhar outro mundo, otra langue, otra sangue, sanz merci. ¡Usha, usha! Mais agora me fixo homme, me fixo coatí, me mostro la faz: vip vap vop.

Sua Sua ¿dónde estaba? ¿La sua cadeira ra el suave visage? Non se nafin. Semper in Feisbuk l´muxadumbre, la felize promiscuidade. Esto es el verano, que dura extremadamente. Yo seu que voy a vever a lugar tranquilo, yana uma, acui.

Eu que hago on Jaus? Mit Nevers. A little thing shamada scriptura. A sorte de vizzio. Axor de piccola morte. A rose tuyú.

Saturday, January 21, 2012

Extienden el PELA a toda la EBR: Un primer acercamiento


El Ministerio de Educación acaba de emitir la Resolución Directoral 064-2012 en la que se aprueban los lineamientos para extender el PELA (Programa Estratégico Logros de Aprendizaje) a toda la EBR (Educación Inicial, de Educación Primaria y Educación Secundaria) para el año 2012. El anuncio (que puede tener resonancias retóricas) es verdaderamente trascendente. Constituye una movilización nacional. En ese sentido, va mi aplauso.
No obstante, hay que contemplar algunos escenarios nuevos. En cálculos muy gruesos, que el PELA se extienda significa que se incorporarán 30 mil maestros a la planilla del Estado con la misión de asesorar a sus colegas, realizar el acompañamiento en aula, conducir talleres de capacitación, etc., con el objetivo de mejorar la calidad educativa, con metas concretas, aprendizajes esperados, logros medibles. Una decisión acertada, sin duda. A cada especialista le tocará asesorar a 10 maestros (una cifra humana). Se nota que hay recursos y que le están prestando debida atención al acompañamiento docente, como factor de cambio.
Pero me han surgido algunas preguntas (que lanzo al aire a la espera de que alguien las coja y empiece el diálogo):
1) Esto puede dar pie a que la contratación del personal se convierta en una forma de clientelismo o amiguismo. ¿Se ha contemplado la supervisión de los procesos de selección? ¿Qué institución es la garante de la transparencia?
2) ¿Quién capacitará a los capacitadores del PELA? ¿Cuál es el enfoque, la propuesta pedagógica, el énfasis que se va a imprimir a este programa? ¿O es que cada Dirección Regional va a tener su propio PELA?
El problema que puede surgir es que haya un sinnúmero de interpretaciones. Por ejemplo, en relación al aprendizaje de la lectura y escritura, puede que esta medida bienintencionada promueva la difusión de enfoques obsoletos que por décadas han sido factores decisivos del fracaso escolar. En ese sentido, ¿se va a invertir plata para un "viaje al pasado"? Por eso creo que la Resolución directoral tiene vacíos, que deben ser subsanados, específicamente en el ámbito pedagógico. Desde mi experiencia, la falta de alineamiento curricular fue una de las limitaciones que tuvo el PELA en años pasados. Mi impresión es que ese programa, orientado al logro de los aprendizajes no tenía --en algunas regiones- una ruta definida, un enfoque claro. Los especialistas del PELA parecían inspectores, más que asesores, interesados en asegurar que los docentes transmitan información, la dosifiquen, afianzando prácticas rutinarias y mecánicas. ¿Para eso queremos más PELA? Que se abra el debate.


La resoluciòn directoral està aquí: http://www.minedu.gob.pe/files/1370_201201181845.pdf

En este link el Anexo en donde se explicita la medida: http://es.scribd.com/doc/78890385/1371-201201181845

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Wednesday, January 18, 2012

PENSAMIENTO LUDITA (i)


- “Somos aves de paso en este mundo”, dijo alguien con aires de profundidad.

A los pocos segundos, una voz, quizá la de mi conciencia, replicó:

- Dices muy bien, mi estimado. Pero te faltó decir que, lamentablemente, algunas de esas aves son guaneras

Thursday, December 22, 2011

El mejor regalo navideño me lo dio mi hija Rafaela


ESTOY MUY EMOCIONADO. ¡Mi hija es una escritora! Actualmente su nivel es alfabético, lo que significa que cualquier persona puede entender lo que ella expresa por escrito. Lo que más me gusta de este evento es que Rafaela no ha tenido que hacer las horrorosas planas (Ma Me Mi Mo Mu) y tampoco la han obligado a escribir tonterías como "Mi mona me mata" o "Mi mamá me mima" para conocer el sistema de escritura. Tampoco ha hecho "ejercicios de aprestamiento", lo cual es un alivio. Ella ha aprendido a escribir (y a leer lo que escribe) por pura curiosidad, por un interés auténtico y propio. Además, mi hija se ha dado cuenta de la importancia que tiene la escritura en el mundo en que ella vive, en el mundo en que vivimos. Por eso, todos estos meses se la ha pasado mirando los letreros de las calles y avenidas, los anuncios y las noticias del periódico, tarifas y boletos de ómnibus, menú de restaurantes, tapas, contratapas de libros, etc. Ha preguntado a tíos, abuelos, primos mayores, amigos, cómo suena la c, cómo es la l y la y. También ha descubierto que hay números por todas partes (en el celular, en las puertas de las casas, en las placas de los autos, en los velocímetros, en los semáforos). Por supuesto, ello ha venido acompañado de un entorno escolar y familiar que le ha dado oportunidades para que aprenda, reflexione y ame los libros y la lectura. Todo ello es maravilloso, sí, pero hay una parte que me inquieta. Ayer nos ha alcanzado su lista de regalos navideños, que por supuesto ella misma ha escrito (es la imagen que acompaña este texto). Ya se imaginarán su sonrisa de triunfo.

Sunday, February 06, 2011

Aprender a escribir. Una reflexión


Aprender a escribir es algo que uno mismo hace. No obstante, muy raras veces, la escuela tradicional lo ha comprendido. Yo asistí a una escuela tradicional. El paradigma bajo el cual se educaba en mi escuela estaba centrado en la enseñanza, no en el aprendizaje. Por eso:
- Recuerdo ejercicios repetitivos de caligrafía.
- Recuerdo la voz de mis profesores recitando reglas y normas de ortografía.
- Y en cuanto a la puntuación, no me acuerdo cómo me la enseñaron.

Lo que sí me acuerdo es por qué aprendí a producir textos escritos. Aprendí a comunicarme por escrito porque encontré una máquina de escribir en mi casa.

De hecho, la escritura es parte de mi educación sentimental. Soy escritor y la construcción de ese destino se forjó en varios escenarios (hogar, biblioteca, parques, calles, bodegas, heladerías, automóviles) durante la infancia y la adolescencia.

Como es obvio, la escuela también me ofreció oportunidades para aprender a escribir, aunque no se dieran exclusivamente en la clase de Lengua. Por ejemplo, todos los días a las 8 am los estudiantes del San Andrés asistíamos a la “asamblea” (un rito en el que un pastor evangélico leía la Biblia). Recuerdo con emoción la lectura de un pasaje del Libro de Daniel, en el que se relata un acontecimiento extraordinario. Se llama “La escritura en la pared”. Aquí tienen un fragmento:

“[En el banquete ofrecido por el rey Belsasar, los mil príncipes persas] Bebieron vino, y alabaron a los dioses de oro y de plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra.
En aquella misma hora aparecieron los dedos de una mano de hombre, que escribía delante del candelero sobre lo encalado de la pared del palacio real, y el rey veía la mano que escribía.
Entonces, el rey palideció, y sus pensamientos lo turbaron, y se debilitaron sus lomos, y sus rodillas daban la una contra la otra. “ (Daniel 5: 4-6)

Esa escena me impactó. ¿Saben lo que escribió esa mano? Pues no lo puedo decir, ni escribir, porque un frío abracadabrante me impide repetir una sentencia mortal. No obstante, a los interesados los remito al mencionado libro.
Lo que subrayo es que esa mano me pareció fascinante. Y cómo no, ¡tenía seis años! Ese pasaje de la Biblia era la prueba del gran poder de la escritura. Algo que poco a poco fui comprobando. Hasta ahora sigo pensando que el poder y el gran prestigio de la escritura siguen vigentes en el mundo. Díganme si es eso no es suficiente estímulo para aprender a escribir.
Finalmente, creo que a pesar de que los paradigmas pedagógicos centrados en la enseñanza no contribuyen eficientemente al aprendizaje de la escritura, muchos estudiantes aprenden a escribir. Subrayo la expresión “a pesar de”. Y es que el aprendizaje –en general—todavía sigue siendo una caja negra.

Tuesday, January 05, 2010

Comic RUPAY, ahora en Europa


¡Qué buena noticia! Leo en PERU21 que la historieta (o comic) "RUPAY. Historias de la violencia política en Perú" ya está a la venta en España, a través de la editorial Oveja Roja.
Por si no lo saben, RUPAY es una de las más punzantes y valientes obras gráficas que tratan sobre el fenómeno del terrorismo. Según refiere el diario PERU21 el estilo de RUPAY es "documental". No creo que sea exacto, pero seguramente lo que se quiere enfatizar es que los autores se han inspirado en parte en el Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR).
¿Quiénes son los autores de RUPAY? Son Luis Rossel, Jesús Cossío y Alfredo Villar. El libro salió a la venta en agosto de 2008. La primera edición estuvo a cargo de la Editorial Contracultura y actualmente quedan algunos ejemplares en la tienda que la editorial tiene en la avenida Larco en Miraflores.
Hace algún tiempo compré y leí de cabo a rabo RUPAY. No me voy a cansar de decirlo: RUPAY es una excelente obra de comic. Tanto por el contenido, como por la presentación, RUPAY es clara muestra de la calidad de nuestros artistas gráficos.
En relación al contenido, hay algunos pasajes que pueden ser controvertidos (polémicos) pero en términos generales es una obra lograda, con energía, valiente y nada ingenua.
En RUPAY se tocan temas muy dolorosos relacionados con la más triste y la más violenta época de nuestra vida republicana: la pesadilla del terrorismo y la guerra sucia, ocurrida entre 1980 y 2000. Aquí pueden ver un ejemplo del estilo del comic RUPAY (¡las almas sensibles tengan cuidado!) sobre la matanza de Putis en Ayacucho

http://elotrotambor.blogspot.com/2008/08/las-fosas-de-putis.html

Por su estilo frontal y talante reivindicativo. RUPAY no pide ni da tregua. Es un aullido (gingsberianamente hablando). Por esa razón, no pidamos que los autores sean "neutrales". Esta obra seguramente sacará roncha a algunos y dará mucho que hablar.
Felicito al equipo que hizo posible RUPAY y al editor.

Sunday, January 03, 2010

ILUMINACIÓN DESGARRADORA



De pie frente a una ventana abierta, un hombre ve pasar una mariposa e intenta atraparla, sin lograrlo. Esa es la escena final de Japón no da dos oportunidades (1994), libro testimonial de Augusto Higa Oshiro. Con ese recurso poético, Higa revela compasivamente el desarraigo de muchos peruanos nisei, que viajaron con ilusión a la tierra de sus ancestros para integrarse a la sociedad japonesa contemporánea y que, en cambio, descubrieron que eran considerados extranjeros. En la novela La iluminación de Katzuo Nakamatsu (Editorial San Marcos, 2008), Higa utiliza semejantes recursos poéticos.
Y merced a una prosa compacta ha obtenido una de las novelas más desgarradoras de la literatura peruana. Se trata de un escritor nisei que descubre súbitamente que ha perdido los lazos con los demás peruanos. Katzuo Nakamatsu contempla los cerezos (sakuras) del Parque de la Exposición de Lima y, de pronto, se le revela la muerte. "En la armonía cósmica, una sustancia mínima caducaba, llegaba a su fin, él.". (página 17). Gran parte de la novela describe la vertiginosa extinción de la conciencia del protagonista, su esquizofrenia y desamparo existencial. Despedido de su puesto de profesor de Literatura en una universidad, viudo, pobre y viejo, Katzuo Nakamatsu emprende su agonía, con la enfermedad y el desarraigo a cuestas. Parece dejar su muerte al azar o a la incertidumbre: ".en su desventura le preocupaba la forma de la muerte: ¿un accidente de tránsito?, ¿un infarto repentino?, ¿alguna mano asesina? No lo sabía, tampoco lo imaginaba". (página 17). Diabólica o compasiva, la voz narrativa lo sigue por burdeles y muladares de Lima. En medio de ese caos, aparecen en su locura dos figuras que encarnan su más íntima búsqueda de belleza y valores heroicos: el poeta Martín Adán y el nacionalista japonés Etsuko Untén, ambos desdeñosos de la vulgar realidad. El primero le dicta sentenciosos versos pesimistas ("La esperanza es una cosa dura./ Es una tripa humana./ Algo de lo que cuelga, no sé cómo/ Del Alma, / Como cuelga el cuerpo. / Como cuelga su nada.") [página 29]; mientras que el segundo le susurra la crónica rencorosa de la migración japonesa en el Perú.
"Recuérdalo bien, supimos de tantos vejámenes y tantas humillaciones, cualquier hijo de vecino nos amenazaba como si fuésemos apestados [...] Cada criollo y gente de mal, nos asaltaban y nos esquilmaban aun en la desgracia.. [...] Estábamos al arbitrio de ellos, nuestros enemigos, bajo la acusación de quintacolumnistas, y presos de la ira popular, agitadores, politiqueros, la chusma, la rapiña, la malevolencia general" (página 117). Hacia el final del libro, Katzuo Nakamatsu ha conseguido la iluminación (satori) de manera poco ortodoxa y se somete a un tratamiento psiquiátrico. Luego, entrega a un amigo la novela que ha estado escribiendo, sus diarios y un detallado estudio sobre las familias japonesas en el Perú. A los dos meses muere en su cama, decorosamente.
Aquí tendríamos la posibilidad de una interpretación restringida de la novela de Higa (v.g. un discurso acerca de la identidad problemática de los nisei peruanos). O podría hacerse un boceto de la combustión de dos culturas en una sola psique; pero con esa historia, Augusto hace mucho más: representa la pasión de un artista que encara a sus demonios y, ante la adversidad, busca un punto de equilibrio para iluminar humanamente al lector.

Wednesday, December 30, 2009

Tirulato para todos



¿Qué esperamos de una obra de teatro para niños? Yo me he formulado varias veces esta interrogante, precisamente a la entrada y a la salida de las salas de teatro a donde he ido en compañía de mi hija Rafaela y mi esposa. Con algunos años de experiencia, mi respuesta es: Yo deseo que mi hija (o los hijos de mis amigos y amigas) gocen de obras como “Las aventuras de Jutito” del Proyecto Tirulato.
Lástima que las presentaciones del Proyecto Tirulato no sean tan frecuentes. Con mi familia vimos “Las aventuras de Jutito” en la Feria del Libro 2009, a mediados del año. Quedamos encantados. Inteligente, la obra que vimos no cae en el reiterado error de las “obras para niños” de la cartelera limeña (obras que infantilizan al público con fantasías huecas o que son imitaciones baratas de películas como La Bella y la Bestia o programas como Hi5, Lazy Town, etc.).
Todo lo contrario, “Las aventuras de Jutito” es una obra teatro cabal. Puesta en escena por artistas profesionales, que echan mano de múltiples recursos para atrapar tu atención, hacerte reír y reflexionar con tus hijos.
El punto central es que la obra no se propone sermonear a los chicos. Es decir, no es ”literaria” (verbosa, aburrida o estérilmente retórica) sino muy dramática, en el más genuino sentido de la palabra: porque pone en funcionamiento la acción escénica para contarnos una historia y nos hace vivir una experiencia completa (un viaje, una catarsis) que puede ser significativa para nuestros hijos y tener resonancia en nosotros, los padres y las madres.
Han pasado más de seis meses de aquella vez que vimos en familia “Las aventuras de Jutito”. Y puedo decir que ahora, con mucha facilidad y felicidad, recuerdo las melodías y el zapateo de los personajes. Sus dichos y cantos. Su chispa. Pero estoy seguro que no se me olvidará la forma cómo Jutito y su padrino Vallumbrosio (personajes de la obra) atraviesan la experiencia de la violencia y –después-- salen transformados, reconciliados y alegres, pero no por arte de magia (o porque una divinidad los corrigió) sino porque descubren por sí mismos el amor y el perdón.
Ojo, no voy a contar la historia, pero se las recomiendo. Si quieren saber más de esta obra o de las demás que forman parte del Proyecto Tirulato, les sugiero que busquen la cartelera teatral de los periódicos los domingos o “gogleee” la palabra Tirulato. O mejor: compre el libro TIRULATO, Teatro peruano para niñas y niños (Editorial San Marcos, 2009, 220 pp.). Su autora es la reconocida actriz Ana Correa, fundadora de Yuyachkani y cabeza del proyecto.
En el libro TIRULATO, Teatro peruano para niñas y niños usted encontrará muchas sorpresas: trae un CD con una versión para radio de las obras realizadas por el proyecto: “Las aventuras de Jutito”, “La boda de los ratones” y “El Mono, el Tigre y el abuelo Tortuga”. Estas versiones radiofónicas funcionan perfectamente como alternativa a los cuentos que les contamos a nuestros hijos. Asimismo, en el volumen impreso se consignan los textos teatrales (suerte de guiones) de las tres obras de Tirulato. Pero el aporte más importante del libro es la introducción que hace Ana Correa (páginas 15-37). Ese texto es una sucinta poética de un nuevo (y a la vez tradicional) teatro peruano para niños, fruto de más de quince años de investigación, ensayo y error. Ana declara en esas páginas las premisas de su proyecto y la forma en que las maestras y maestros de nuestro país pueden hacer suya esta propuesta en la escuela. Que lo disfruten.

Saturday, December 26, 2009

HORA ZERO, los broches mayores del sonido




Hora Zero es lo mejor que le ha pasado a la literatura peruana. Por muchas razones.
La más importante: sus integrantes nos han entregado un conjunto de poemas (y poemarios) de altísima calidad. En cuanto a los poemas, es inobjetable el brillo y el genio de los textos escritos por algunos de sus integrantes: “Balada para un caballo” (de Jorge Pimentel), “Si tienes un amigo que toca tambor” (de Manuel Morales), “Julio Polar” (de Juan Ramírez Ruiz) y “Notas sobre el arte de mantener el espíritu limpio” (de Enrique Verástegui).
En cuanto a los libros, los integrantes de Hora Zero han publicado poemarios que marcan época: Poemas de entrecasa (Morales) Ave soul (Pimentel), Un par de vueltas por la realidad (Ramírez Ruiz), Noches de adrenalina (Ollé), En los extramuros del mundo (Verástegui), Cementerio General (Tulio Mora), entre otros.
Por todo ello, es muy valioso el volumen recientemente publicado Hora Zero , los broches mayores del sonido (Fondo Editorial Cultura Peruana, 2009, 630 pp).
El libro es una suerte de antología celebratoria de este movimiento. En él se incluye una importante nota-ensayo del editor, el poeta Tulio Mora, en el que se plantea una forma de explicarnos la emergencia de Hora Zero en el contexto nacional. Hay una muy bien surtida sección de poemas escritos por sus integrantes, en donde encontramos joyas y guijarros.
Nota aparte merece la recopilación de los manifiestos (“Palabras urgentes”, “Poesía integral”, “Contragolpe al viento”, “Déjenlo todo, nuevamente”, “Rasgar el tambor, la placenta”, “Mensaje desde allá”) en la sección Las piedras del escándalo (533p-566p) que son una saludable muestra de autonomía en la reflexión poética en el Perú, algo en lo que los horazerianos también son pioneros. Asimismo, en el libro encontramos testimonios, correspondencia, cuentos, crónicas, fotos, reproducciones de artistas gráficos, afines o adheridos al movimiento poético, todos contagiados por ethos democratizante, inclusivo y ciertamente modernizador, que son rasgos inherentes al movimiento desde su fundación, allá por los años 70.
Es maravilloso que todo ello haya sido hecho a puro pulmón por una generación de artistas y pensadores autodidactas, sin condescendencias de ninguna clase al mainstream.
Finalmente, como lector, agradezco a quienes han hecho posible este soñado libro. A través de sus páginas podemos sentir la reivindicación del poema y de la vida digna del artista. Lo digo porque, en el Perú, con Hora Zero, el poema deja de ser un adorno o un mero desahogo sentimental y adquiere la potencia y la madurez de las auténticas obras de arte, realizadas con libertad, creatividad, rigor y crítica.

Monday, December 21, 2009

Una vida que contar (o para armar)



Alberto Fuguet ha publicado un libro interesante: autobiográfico y radicalmente ficcional. Missing (una investigación), 2009, bajo el sello de Alfaguara.
Si todavía queda algún lector que crea que la combinación entre el discurso biográfico y la ficción es imposible, pues debe leer esta novela. Debe asimismo, tomar nota que si no lee Missing, si no lee El Quijote, si no lee El zorro de arriba y el zorro de abajo, para solo citar algunos ejemplos memorables, se está perdiendo buena parte de la mejor producción literaria. Aquella que es un reto, que desafía no solo los prejuicios del lector, sino también su tranquilidad. En ese sentido, Missing abre el gusto por lo excepcional y muestra muchos espejos y abismos humanos.
Desde sus inicios, la novela, como se sabe, es un género híbrido, un anti-género, un ente omnívoro, que se puede alimentar de cualquier discurso y seguir siendo novela.
Desde cierto punto de vista, en Missing, Alberto Fuguet narra la historia de su tío Carlos, que un día rompió toda comunicación con su familia y se perdió en la multitud urbana de Estados Unidos. En el libro, el sobrino busca al tío y lo encuentra. Además, logra que le cuente su vida y sus pasiones. Bien. Pero el personaje principal de este libro no es el tío Carlos, sino precisamente el narrador (que puede ser Alberto Fuguet, pero también puede ser otro enteramente ficcional, un doppelgeiger).
El caso es que la verdadera trama del libro no son las andanzas de Carlos, sino las celadas que un escritor sudamericano se hace a sí mismo al confrontarse con sus demonios. A la manera de "Seis personajes en busca de autor" de Luigi Pirandello, Fuguet ha puesto un espejo frente a sí mismo.
Felizmente, tiene el oficio de narrador para que su libro no sea una mirada al ombligo. Todo lo contrario. Fuguet es culto y despiadado y tiene recursos para construir una crisis y salir de ella transformado.